Un diamante conmemorativo no se hace «prensando las cenizas» tal cual. Lo que se aprovecha es el carbono que contienen.
El proceso, a grandes rasgos
- El laboratorio separa y purifica el carbono de las cenizas (algunos también lo hacen con cabello).
- Ese carbono se convierte en grafito.
- El grafito se somete a mucha presión y temperatura para formar un diamante, o se hace crecer con otro método de laboratorio.
- Se talla y se pule según lo que elijas.
Antes de contratarlo
- Elige una empresa con trayectoria y pide por escrito cómo garantizan que es el carbono de tu ser querido.
- Pregunta plazos y precios: varían bastante según el tamaño y el laboratorio.
- Pide un certificado del diamante resultante.
Más minerales y gemas ordenados por color en la guía de minerales y gemas.
